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jueves, 24 de junio de 2010




Ella se vuelve y ve que está muy cerca. Mucho. Demasiado. Los envuelve la penumbra de ese recoveco que se encuentra bajo la copa verde de un gran árbol. Las ramas más largas descienden sobre ellos formando un gran paraguas natural. Los protegen incluso del más simple rayo de luna.Ahí están, lejos de todo el mundo. Un viento ligero, más cálido, agita algunas hojas y su pelo. Ese mechón rebelde se desliza por su cara y se diría que traza sobre ella un bordado vacilante, un signo de interrogación, un rizo curioso que acaba su recorrido en el borde de la mejilla. Un silencio hecho de mil palabras. Sus miradas y esos ojos que sonríen serenos, conscientes de la belleza del momento. De ese instante que parece durar una eternidad. Él mueve la mano, la alza con delicadeza hacia su cara, aparta ese rizo rebelde y le acaricia el pelo.Sin dejar de mirarse, lentamente, sus bocas se aproximan con un movimiento milimétrico a la vez que se abren como flores en ese lecho del río. Esos labios rojos, esos delicados pétalos de dos jóvenes sonrisas, casi se rozan ya.









Todos tenemos un sueño, el sueño de vivir en pareja, el sueño de empezar una nueva vida o el sueño de dejar atrás por fin la vida que llevábamos hasta ahora. Aunque algunos sueños, terminen convirtiéndose en una pesadilla de la que querríamos despertar lo antes posible. Sí, no podemos decidir que sueños se harán realidad, solo podemos esperar, porque a veces los milagros ocurren cuando ya no contamos con ellos...

"Se miran, se atraen y saben que la vida les cambiaría si pudieran leerse el pensamiento, pero el silencio y los prejuicios levantan un muro alto donde chocan las ganas secretas del uno por el otro, y todo se queda en miradas y en deseos muertos. Yo fui de los pocos que aprendí que si uno no quiere morir de remordimiento la única opción es correr el riesgo."


Ya estoy harta que los demás manejen mi vida. Siento que los demás la controlan, y yo quiero tomar mis propias decisiones, la quiero manejar aunque me equivoque.Quiero poder agarrar yo el control de mi vida, quiero que hasta mis errores sean míos. Quiero decidir yo, quiero equivocarme yo, quiero saber que nadie me manipula ni me maneja. Quiero ser responsable de mis decisiones.Cuando alguien entra en tu vida y logra imponer su punto de vista hace que sientas, que pienses, que actúes como ella quiere, estás como manipulado, como manejado a control remoto... Y yo no quiero que eso me pase, yo quiero tomar mis propias decisiones, no quiero que la vida decida por mí, yo quiero decidir.

Les costaba ponerse de acuerdo, de hecho rara vez estaban de acuerdo. Discutían todo el tiempo y se desafiaban todos los días, pero a pesar de todas las diferencias tenían algo importante en común: ESTABAN LOCOS EL UNO POR EL OTRO.

viernes, 14 de mayo de 2010

:)

yo algun dia me liare con GOKU
¿y marta? TAMBIEN!