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domingo, 27 de junio de 2010


Cuando me besó, le besé, y él me besó, y yo le besé, y me besó, y le besé, y el mundo se hizo líquido, caliente, pequeño, tenía la piel áspera, la lengua dulce, todo era áspero y dulce y cabía en la frontera simétrica de nuestros labios pegados, que se despegaban a veces, y se volvían a pegar para encontrar otro sabor que era fresco y a la vez ardía, y yo nunca había besado a nadie así, nunca había sentido esa necesidad implacable de besar, y de besar más, de seguir besando, como si me jugara la vida al borde de la boca, como si más allá del cuerpo que me abrazaba no existiera nada, como si los brazos que me estrechaban me protegieran de un vacío negro y compacto que codiciaba la fuerza de mis propios brazos.

Todo el mundo sueña.El mendigo sueña con un billete en su vaso y el vaso con una boca que lo bese. Por esa acera pasa un adolescente que sueña con invitar a bailar a Eva y Eva sueña con conocer algún día al futbolista de su carpeta. Los futbolistas sueñan con poder ir con sus chicas al cine y la chica del cine que no les dará las entradas sueña con un fin de semana libre. El parado que se pasa los sábados y domingos al sol sueña con un puesto de-lo-que-sea-en-donde-sea y el inmigrante ecuatoriano que aceptó ese trabajo insalubre antes que él sueña con tener papeles. El funcionario que le denegó el permiso de trabajo sueña con la hora del cigarrillo y de camino hacia al estanco choca con un hombre gris que sueña con ser cantante y que ignora que el cantante sueña con que le miren sin luz de escenario, alguien que quiera mirarle dentro. Tras el concierto su manager sueña con un contrato millonario. Y yo sólo sueño con volver a verte.

Me hubiese encantado escucharte decir que me habías extrañado, que en mis tiempos de ausencia te volvías loco intentando no olvidarte de mis palabras e inventándote respuestas como las que yo te daba…Eres la combinación perfecta entre lo que quiero y necesito, entre lo que no tengo y de lo que dependo. Eres todo aquello que no encuentro en nadie más y la verdad es que...te odio por eso, por ser único en mi vida.

Mírame. Mírame. Mírame. Avanza.Todo se vuelve un tanto espeso. Espesez absoluta. Pero, ¿qué más da? Ahógame con tus labios. Déjame sin respiración. Que solo se oiga el quejido de mis pulmones sin aire.Suéltame, pero no te separes de mí. Apriétame fuerte. Regálame otro beso, espeso, como el gel. Y luego bailemos al ritmo que nos marque la luna. Dancemos entre planetas. Sin respiración. Sin aire. Vacío, pero a la vez lleno. Lléname de Octubre. Vacíame tu calor. Mírame otra vez...y bésame de nuevo.

Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días.Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso... cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo.





Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mí, en frente de mi película favorita… Bueno, si quieres, en frente de tu película favorita… Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos.







Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente.



Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa.

sábado, 26 de junio de 2010

Una dura decisión, cuando te das cuenta de que tienes que olvidar a aquella persona que durante tanto tiempo te ha hecho feliz pero por la que ahora sufres, tal vez por quererla demasiado.
Cuando para olvidarla utilizas esos momentos en los que lo pasastes mal, llorastes, dudastes o simplemente no estuviste agusto pero que a la vez contrarestan los momentos en los que sonreistes, te alegrastes, reistes, disfrutastes...
Los que tanto deseas olvidar pero no te sientes capaz, no es posible, ya que esos momentos quedaron guardados en tu memoria.
Pero sabes que si no los olvidas, jamas conseguirás sacarte de la cabeza a esa persona.
Cada vez que intentas olvidarla, te vienen miles de momentos bonitos a la mente, quizá como mecanismo de defensa para que no consigas olvidar a la persona que ha hecho tan feliz, a la persona que te robo el corazón, a la persona que amas.

viernes, 25 de junio de 2010




Le quiero porque sé que cuando me ponga borracha me llevará a casa en brazos, me romperá las medias con la boca y luego me comprará otras


Me hará el amor contra la pared y se meterá conmigo en la bañera.



Se perderá conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentido, sacará la espada y me defenderá de viboras, pirañas y putas. Le quiero porque cose disfraces a mis días malos y los convierte en buenos. Sé que no se enfadará si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo. Que no da por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo duda. Le quiero porque no me hace sufrir porque sí; y le amo porque no me vende amor eterno manoseado.Porque no puede caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano;


porque no me compra con regalos, pero tiene mil detalles conmigo.



Me encanta que no le guste verme llorar y me haga reír hasta cuando no tengo ganas. Me gusta que me mire, lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio... Quiero que esté loco por mi, y no se le olvide decírmelo los días de resaca y que si se pone animal, sea solo en la cama


y me mate a besos por la mañana.

Que si mira a otra, luego me guiñe un ojo, y se ría de mis celos de hojalata. Pero sobre todo espero que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado...